La especialidad de Secretariado Ejecutivo va mucho más allá de estar frente a un escritorio o atender llamadas. Quienes se forman en esta área desarrollan habilidades administrativas fundamentales para el funcionamiento de cualquier institución, pública o privada. Su labor se extiende a la organización de eventos, la gestión documental, el uso de plataformas digitales y el apoyo en procesos corporativos clave, desempeñándose en distintos espacios y contextos laborales. Además, en duodécimo año, el estudiantado debe realizar una práctica supervisada de 320 horas como requisito de graduación, la cual puede llevarse a cabo en empresas públicas, privadas, nacionales o transnacionales.
También es fundamental romper con el estereotipo de que esta carrera es exclusivamente para mujeres. El Secretariado Ejecutivo requiere liderazgo, proactividad, capacidad de organización y habilidades comunicativas que no tienen género. Es una especialidad con amplias oportunidades laborales y de crecimiento profesional, donde tanto hombres como mujeres pueden desarrollarse en entornos dinámicos, modernos y en constante evolución. El equipo docente está conformado por Johana Gamboa Vargas, Rosibel Cedeño Gutiérrez, Ericka Luna Araya y la coordinadora del departamento, Melissa Matarrita Centeno.